02/03/09
Construirán laboratorio para medir arsénico en el agua
Firmaron un convenio el Ministerio de Infraestructura provincial con la Comisión de Investigaciones Científicas. En casi la cuarta parte de la Provincia el agua que se consume presenta índices de contaminación superiores a los tolerados.
La ministra de Infraestructura, Cristina Álvarez Rodríguez, y el titular de la Comisión de Investigaciones Científicas (CIC), Carlos Gianella, firmaron un convenio a través del que ambas instituciones se comprometen a implementar el Programa de Mitigación del Arsénico en Agua.
Se trata de una acción destinada a que los especialistas de la CIC asistan en la evaluación de la tecnología para la disminución de componentes del producto en cuestión.
El acuerdo se selló en la sede del Ministerio de Infraestructura de la Provincia. Ambas dependencias se comprometieron a trabajar en conjunto para la implementación del Programa de Mitigación del Arsénico en Agua en la Provincia de Buenos Aires. Se busca la disminución del arsénico en el agua, y por ello intervienen en el análisis de las muestras y sustancias componentes del producto en cuestión.
La institución mencionada hará los aportes científicos, técnicos y de equipamiento necesarios para la creación de un laboratorio de referencia en donde se efectuarán mediciones de arsénico bajo estándares internacionales.
El Ministerio de Infraestructura, por su parte, se compromete a la construcción de un módulo para este laboratorio.
Altos índices
Según un informa de la Universidad de La Plata, en casi la cuarta parte de la Provincia –en 31 de los 134 distritos que la integran– el agua que se consume presenta índices de contaminación superiores a los tolerados y plantea riesgos para la salud de la población.
Un estudio realizado por investigadores confirma que las aguas subterráneas que se utilizan para el consumo humano en 31 localidades de la Provincia poseen altos niveles de arsénico, y que en algunos casos la presencia del contaminante alcanza los 200 ppb –partes por billón– cuando los estándares nacionales toleran un máximo de 50 ppb, y los internacionales, de 10 ppb.
El consumo de arsénico –en grandes cantidades– puede provocar graves secuelas en la salud y llega a tener hasta efectos cancerígenos.
Junín, Baradero y Tornquist son los municipios donde se advirtieron los niveles más elevados de arsénico. En esos distritos se detectó la presencia del metaloide en valores superiores a los 200 partes por billón (ppb), cuando el nivel permitido en los países desarrollados es de 10 ppb.




