Mercedes tiene contaminación del aire, del agua y del suelo
En la provincia de Buenos Aires, Mercedes es otra de las ciudades que no escapa a la contaminación: cuenta con industrias que tiran sus desechos directamente al río Luján, y el municipio mismo está emplazado por la Justicia a detener el arrojo de líquidos cloacales sin depurar al río (cuestión que tiene su inicio en los años de la dictadura con las conexiones de los canales cloacales a los pluviales, o “by pass”).
Por citar ejemplos de empresas contaminantes puede mencionarse a Magromer, industria dedicada a la curtiembre química de cueros, ubicada en el sector sur de Mercedes, en zona urbana, y que arroja entre otros químicos un alto porcentaje de cromo al río, además incinera material tóxico y extrae del acuífero aproximadamente 1.000.000 de litros de agua diarios, de los que no recupera una gota. Hay varias causas en la justicia por las que se la acusa de contaminación, aún y desde hace años en curso, y con apelaciones.
La industria Merplac, durante los años que estuvo trabajando en Mercedes, fundía plomo contaminando el aire de la zona. Sería la responsable del arrojo de escoria en distintos predios de este partido y los aledaños; habría inyectado ácidos en las napas, arrojado plomo al río Luján y desperdigado residuos altamente contaminantes en cavas de la ciudad y los alrededores, en calles barriales y hasta en un predio que alquilaba como “vaciadero” en el propio Sector Industrial Planificado (Municipal). Tiene causas en la justicia por contaminación, ha sido clausurada por la Secretaría de Política Ambiental de la provincia, que hoy denominada Organismo Provincial para el Desarrollo Sustentable levantó la clausura (en diciembre de 2007) condicionando la misma a la “remediación” en plazos. En 2004 por la incidencia de su actividad se debió trasladar la escuela Agrotécnica, cuyos alumnos y profesores resultaron con plomo en su sangre, y algunos siguen enfermos. Actualmente, esta empresa desarrollaría la misma actividad en la provincia de Jujuy, mientras que en Mercedes ha rediseñado y refaccionado completamente su edificio industrial, de inminente reapertura ante la reafirmación del intendente municipal del levantamiento de la clausura impuesta por contaminación. En 2004 y por los problemas que surgieron, se prohibió por ordenanza la fundición de plomo en Mercedes, pero la empresa aduciría preexistencia para intentar volver a funcionar. La causa fue trasladada a la jurisdicción de San Martín.
En tanto, la empresa DuPont (ex Hisisa), fabricaba hilados y fibra sintética, empleando a mucha gente a la que dejó en 2004 cesantes y aún reclaman tres millones de pesos por las indemnizaciones laborales que les corresponde. Estos ex empleados saben bien del uso de poderosos contaminantes como el amianto, el PCB, y muchos otros como el dowtherm, hoy padecen enfermedades profesionales, muchos han muerto con diferentes cánceres, al igual que es alta incidencia de esta enfermedad entre vecinos de la planta. Se siguen causas y se suceden las muertes entre ex operarios. En su actividad industrial intensiva la firma olía mal pero hablaba de políticas del cuidado y de calidad, insuflando dinero en la economía local. A su cierre quisieron demoler todo y hacer un parque verde. En un contrato de comodato con la Universidad de Luján, que ocuparía parte de las instalaciones tras su cierre, se prohibió realizar análisis y extraer agua o muestras del predio. La UNLu desistió porque habría encontrado arsénico en las paredes. El sector que se presume más contaminado es Hilandería. Se afirma que allí va a instalarse en el gran predio vacío la firma Guilford, que produce lo mismo: hilados sintéticos y teñidos. La planta tiene un canal propio que lleva desagües industriales al río y se cree tal cual los ex empleados comentan enterraba muchos materiales en el predio lindero ubicado detrás de la industria frente al barrio Villa del Parque. Allí hay respiraderos y no pastan los caballos. Para la instalación de Guilford se esgrime la creación de puestos de trabajo, y se solicitan líneas crediticias, con el total aval de la comuna.
Por otra parte, el frigorífico El Mercedino tira sus desechos orgánicos al río. Ha practicado en estos años varias canalizaciones. Tiene un entubado propio que lleva por bajo tierra y por cientos de metros una descarga directa que antes iba a cielo abierto. De todas maneras, en la salida al río, donde prosperan basurales y es tierra de nadie, se ven sus efectos.
La industria Karavell se dedica al teñido de alfombras y arroja sus desechos al mismo canal que Magromer. A veces las zanjas se tiñen de fuertes coloraciones del rosa al verde intenso.
Lamar, es otro frigorífico con gran consumo de agua y piletas de decantación múltiples que luego llevan todos los derivados directamente al colector cloacal por una cañería especial rumbo a la Planta Depuradora de Líquidos Cloacales.
En el partido de Gowland está la empresa Masterfood donde vecinos del lugar denuncian malos y fuertes olores. También aquí se dispondrían materiales contaminantes bajo tierra. Pero el panorama es amplio.
Por estos días varias de estas empresas se están desprendiendo de personal mediante despidos y suspensiones, que han sido denunciadas en todos los casos pero no se detienen. Se argumenta que la crisis mundial ha detenido el consumo de productos de exportación que antes eran colocados en mercados seguros que ahora están cerrados.
Existen también pequeñas industrias insertas en la ciudad, como la del galvanizado que utiliza cromo y sus aguas residuales terminan en el río. En tanto, las descargas domiciliarias también terminan en el río, porque la planta depuradora que se construyó e inauguró no funciona de manera eficiente.
La lluvia además lava los campos y lleva hacia los ríos los residuos de agrotóxicos con los que se fumigan semillas transgénicas como la soja RR desde avionetas o por tierra.
Los desechos no se clasifican en origen. Los basurales (se registran varios centenares en el partido de Mercedes) son todos a cielo abierto, además la inmensa mayoría no están habilitados. Sobre los Residuos Sólidos Urbanos hay una gran discusión ya que existe una ordenanza aprobada en 2006 (6202/06), que no se cumple y que marca la construcción de una planta de tratamiento integral y el cierre del problemático basural de “La Florida”, adonde va a parar la recolección domiciliaria municipal. Los vecinos de la zona del basural municipal están reclamando fuertemente por su erradicación (pidiendo que se cumpla con la ordenanza, nunca ejecutada), y llevaron su queja ante el Concejo Deliberante con el uso de la banca participativa. En tanto, desde el Organismo para el Desarrollo Sustentable hablan de la necesidad de regionalización de los residuos de las ciudades. En este marco el vuelco en esta ciudad de residuos de otras comunas está prohibido expresamente por ordenanza (5.911/04).
Por otra parte también los caminos rurales están llenos de basura domiciliaria. Y en muchos basurales, se queman los desechos, lo que agrava el problema al hacer respirables ciertos compuestos tóxicos y expandirlos en un amplio radio a su alrededor, sobre casas, cultivos, personas.
Las cavas son otro fenómeno en expansión tras la “llegada” de la autopista a la ciudad. Las hay por montones en distintos predios del partido, todas tienen materiales enterrados, no hay control sobre vuelco alguno ni siquiera en la que ha sido declarada, por ordenanza, como “reserva arqueológica” en cercanías del arroyo Balta y la ruta 5. Contribuyen a su contenido contaminante que entra en contacto con las napas los volquetes, que se alquilan y en ellos se puede disponer cualquier cosa, sin control.
Además, se vio en estos últimos años un crecimiento importante del tránsito automovilístico y motociclístico, acompañado de la creciente tala indiscriminada de árboles y la desaparición de más espacios verdes, lo que impacta negativamente y perturba con distintos factores como son el producto de la quema de combustibles al aire urbano, llenándolo de gases; el incremento de la contaminación sonora y visual, amen de la peligrosidad para el peatón; y la necesidad de implementar legislación y control para el ordenamiento vehicular estacionamiento medido, controles de alcoholemia, etc.)
Hay que mencionar la incidencia de arsénico en las napas, que en alto nivel y de procedencia geológica, estaría siendo parte del agua que se distribuye por la red de agua corriente. Se han hecho análisis por parte de vecinos y han dado valores superiores a los indicados por la Organización Mundial de la Salud como límites tolerables. En este sentido especialistas advierten que los síntomas de la ingesta de arsénico comienzan a notarse en la piel en pacientes de la ciudad, y también señalan la peligrosidad de nitritos y nitratos.
En este apretado resumen no se amplía sobre los efectos de las plantaciones de soja que existen en el Partido, la polución electromagnética, los residuos peligrosos como pilas, baterías y basura electrónica (scrap) sobre los que hay una política confusa e ineficiente, ni otros numerosos factores de índole cotidiano de menor o similar incidencia.
Además hay que decir que el intendente tiene una causa en la Justicia por permitir el arrojo de líquidos de origen cloacal de la vecina ciudad de Luján en el partido de Mercedes, cuestión que está prohibida por ordenanza. La causa, que en principio habría sido archivada luego de que un fiscal no equiparara el concepto de ley con el de ordenanza, recientemente fue recaratulada y desde la misma se apunta al “incumplimiento de deberes de funcionario público”. Otra causa que también surgió la interpelación que se le realizó al jefe comunal tiene que ver con la probada contaminación de la empresa Magromer y el Frigorífico El Mercedino sobre el río Luján. Esta sigue su curso normalmente.
Por último, el municipio junto a la dirección de Hidráulica provincial firman por estos días un convenio para “la readecuación de los desagües del canal de calle 16 y verificación hidráulica y ambiental de la red existente”. Esto surge como una de las consecuencias del fallo judicial que luego del pedido de amparo por parte de un vecino para el uso y goce del río (caso Spagnuolo) condenara a la Municipalidad (que llevó su apelación sin suerte ante la Corte Suprema de la Nación) e impusiera un plazo para la remediación del curso de agua afectado, por contaminación cloacal e industrial.
En este marco, se señala además la posibilidad de que haya corrupción en distintos estamentos, lo que permite el incumplimiento de las leyes y una falta de control en cuya responsabilidad se traza un límite que se diluye entre las esferas municipal y provincial.
Así las cosas, los vecinos de Mercedes estamos haciendo algo para defendernos del atropello. Si te interesa sumarte podés escribirnos a info@mercedesambiental.com.ar.
Esta es una lucha sin fines políticos partidarios, ni religiosos, ni económicos, sino con el fin de defender el derecho de todos los habitantes de gozar de un ambiente sano, equilibrado, apto para el desarrollo humano y para que las actividades productivas satisfagan las necesidades presentes sin comprometer a las generaciones futuras.