19/09/08
Arsénico
Según un informe de la Universidad Nacional de La Plata, Mercedes está entre las 31 localidades donde se detectó un alto nivel de arsénico en el agua para consumo humano.
La exposición al arsénico inorgánico puede tener consecuencias sobre la salud, como irritación del estómago e intestinos, disminución en la producción de glóbulos rojos y blancos, cambios en la piel e irritación de los pulmones. Una mayor concentración de arsénico puede también intensificar las posibilidades de desarrollar cáncer, especialmente el cáncer de piel, pulmón, linfa e hígado.
En un estudio sobre el impacto en el ADN de la exposición al arsénico, se ha determinado que su presencia, en niveles ínfimos aparentemente inocuos, en el agua destinada a consumo humano, está asociada a una disminución de la habilidad del cuerpo para reparar su ADN.
Los autores de la investigación son científicos del Dartmouth College, la Universidad de Arizona, y el Departamento de Recursos Naturales del Instituto Tecnológico de Sonora, México: “El arsénico en el agua destinada a consumo humano puede promover los efectos carcinogénicos de otros productos químicos”, sostienen desde la Dartmouth Medical School. “Es más importante que nunca mantener libre de arsénico el agua potable”, agregan.
La maquinaria de reparación de ADN normalmente nos protege de los agentes que dañan al ADN, tales como los encontrados en el humo del cigarrillo. El problema es que la exposición al arsénico contenido en agua destinada a consumo humano puede agravar los efectos dañinos del tabaquismo o de otras exposiciones perniciosas, según los científicos.
De cenizas volcánicas
Un informe publicado recientemente en la revista Veintitrés da cuenta de que la ciudad de Mercedes está dentro de la zona afectada por un alto índice de arsénico natural proveniente de cenizas volcánicas, por lo tanto sus aguas para el consumo contienen la sustancia, que no es potabilizada en las plantas de tratamiento de la comuna, y pasa de esta manera a la red con su incidencia cancerígena. Esto sucede en al menos una treintena de distritos, siendo los más afectados General Villegas, Florentino Ameghino, Leandro N. Alem, General Arenales, Rojas, Salto, Junín, Alberti, 9 de Julio, Baradero, Tornquist, Suipacha, Mercedes, Navarro, Bragado, San Vicente, Brandsen, Chascomús, Maipú, Tapalqué, General Alvarado, Tres Arroyos, Daireux, General Lamadrid, Rivadavia, Pellegrini, Adolfo Alsina, Puán, Saavedra, Médanos y Carmen de Patagones, tal cual se concluye en el completo informe del periodista Jorge Repiso. En tanto,
un especialista investigador superior del CONICET, profesor de la Universidad de La Plata y director del Instituto de Recursos Minerales de esa alta casa de estudios, el doctor Abel Schalamuk, no dudó en afirmar ante la situación: “Hay que construir plantas de extracción de arsénico”.
Efectos del arsénico sobre la salud
Hay evidencia que varios órganos internos, como pulmón e hígado, pueden ser alcanzados por el efecto del arsénico. La exposición a aguas arsenicales conduce a las diversas manifestaciones del denominado Hidroarsenicismo Crónico Regional Endémico (HACRE), una patología bien definida y descripta clínicamente en la etapa de evaluación epidemiológica en el país.
La Argentina cuenta con aguas naturales con tenores de arsénico que superan los valores guías de 0,01 ppm (partes por millón) fijado por el Código Alimentario Argentino, tomando el nivel máximo aceptable recomendado por la Organización Mundial de la Salud (OMS) en amplias zonas del país, incluyendo territorios de las provincias de Córdoba, Santiago del Estero, Salta, Tucumán, Chaco, Santa Fe, Buenos Aires y La Pampa, con una población expuesta de millones de personas.
Absorción y manifestaciones clínicas
Los compuestos arsenicales se absorben a través de las vía digestiva, respiratoria y cutánea. Los compuestos orgánicos de arsénico se absorben mejor que los inorgánicos y los pentavalentes más que los trivalentes. La vida media del arsénico en el organismo es de unas 10 horas, aunque se puede detectar arsénico en orina, hasta el décimo día después de la exposición. En el organismo, el arsénico se fija preferentemente en el hígado, riñones, tracto digestivo, hueso y piel. La dosis letal para el trióxido de arsénico es de unos 120 mg y para los compuestos orgánicos oscilan entre 0.1 y 0.5 g/Kg.
Las manifestaciones clínicas ocasionadas por la exposición crónica a compuestos arsenicales es multisistémica. Las alteraciones cutáneas van desde eritema, papulas, vesículas, úlceras, hiperqueratosis palmo-plantar, verrugas, hiperpigmentación (melanodermia arsenical) y epiteliomas (espinocelulares y basocelulares).
El arsénico es irritante para las vías respiratorias altas, puede ocasionar perforación del tabique nasal y es cancerígeno pulmonar.
Puede ocasionar alteraciones digestivas en forma de nauseas, vómitos, diarreas y dolores abdominales de tipo cólico. Pueden desencadenar lesiones degenerativas hepáticas que pueden desencadenar una cirrosis. También es un cancerígeno hepático.
Las alteraciones neurológicas se manifiestan en forma de una polineuropatía sensitivo-motora que afecta a las extremidades inferiores.
Pueden producir lesiones cardiacas y vasculopatías periféricas (de tipo gangrenoso). El arsénico puede ocasionar una hipoplasia de tipo medular, causando disminución de glóbulos rojos y blancos.
Links relacionados:
“Hay que construir plantas de extracción de arsénico”, sugiere un técnico del CONICET
www.noticiasmercedinas.com
Preocupación en Mercedes y Navarro por niveles de arsénico en agua de red
www.noticiasmercedinas.com
Tóxicos: arsénico
www.estrucplan.com.ar
Intoxicación por arsénico
es.wikipedia.org